Sara Berbel Sánchez: ‘Deberíamos perder el miedo a ejercer el poder’

Entrevista realizada por Mujeres y Cia.

Su vida ha estado y está vinculada al mundo de la mujer. Sara Berbel, es para quienes la conocen, una mujer incansable dispuesta a aceptar siempre nuevos desafíos. Ella se reconoce apasionada, trabajadora y afectiva. Acaba de presentar en Madrid, Directivas y empresarias: Mujeres rompiendo el techo de cristal.

Aunque se ríe mucho y a diario, se sabe “excesivamente seria ante los retos de la vida”. Esta doctora en Psicología Social, combina su trabajo en el Ayuntamiento de Barcelona con la docencia universitaria. Ha sido Directora General de Igualdad de Oportunidades en el Trabajo, presidenta del Instituto Catalán de las Mujeres y directora de programas de igualdad en el Ayuntamiento de Barcelona. Autora de muchos artículos, este es el último de los libros que ha escrito acerca de la igualdad de las mujeres y el cambio social.

Pensé: ¿por qué no? Aparqué el liderazgo y me sumergí en los retos de las mujeres cuando acceden a puestos de decisión.

¿Cómo surge Directivas y empresarias?
Estaba escribiendo un libro sobre nuevos modelos de liderazgo, tema que considero imprescindible en la sociedad actual, cuando la editora Maria Angels Viladot me invitó a participar en su nueva colección Aresta Mujeres con un ensayo sobre directivas y empresarias. Acababa una época de mi vida muy intensa en la que había trabajado por la igualdad y aprendido mucho sobre la dirección de equipos, en primera persona y en la relación con otras directivas y empresarias. Entonces pensé: ¿por qué no? Aparqué el liderazgo y me sumergí en los retos de las mujeres cuando acceden a puestos de decisión. Y una mañana de domingo muy temprano, mientras todos en casa dormían, empecé a escribir el libro.

¿Cómo y por qué razones surgió la necesidad de hacerlo?
Las estadísticas nos muestran que, con la crisis, se ha reducido a la mitad el número de mujeres directivas, mientras que entre los hombres sólo ha disminuido un punto. Por otra parte, hace años que las mujeres permanecen estancadas en los Consejos de Administración, donde sólo alcanzan un 12%, y cuesta mucho avanzar. Si sumamos que empieza a haber estudios que muestran que se están ofreciendo puestos con mayor probabilidad de fracaso a las mujeres, como los bancos quebrados en Islandia, parecía obligado reflexionar sobre todo ello. Sólo si nos hacemos conscientes de los procesos podremos cambiarlos.

¿De la administración pública, a la universidad… qué lugar ocupa en tu vida escribir, difundir tus ideas y experiencias?
Escribir es una de mis grandes pasiones. Empecé un diario a los doce años y aún de mi infancia guardo algún poema y algún cuento. Ha habido épocas en mi vida en que, cuando vivía un suceso, mi mente iba pensando cómo lo relataría en el diario personal que escribía cada noche. Sin embargo, nunca me he dedicado a la escritura profesionalmente, sólo para mi vida interior. A pesar de ello, no puedo evitar desear compartir mis reflexiones e ideas con otras personas; es por ello que he escrito algunos libros.

Cuéntanos la génesis de esta, tu última obra?
Llego a ella por un proceso natural desde la lucha por la igualdad de oportunidades de las mujeres. Es cierto que las más necesitadas son las que sufren violencia, las que viven en la pobreza (no olvidemos que la pobreza es femenina), las que son responsables de familias monoparentales, las ancianas que viven solas…Pero el trabajo para erradicar su sufrimiento no debe impedirnos ver que la desigualdad está en todos los estratos sociales y que si las mujeres no accedemos al poder, nunca podremos transformar el mundo. Romper el techo de cristal es, por tanto, tan decisivo para la igualdad como todas las otras actuaciones y debemos realizarlas en paralelo.

¿Hay una literatura femenina?
No lo creo. Lo que hay es una socialización diferente en hombres y mujeres que lleva a “especializarse” en temas diferentes. Por ello es posible que algunas escritoras traten temas distintos a los tradicionalmente masculinos, más relacionados con su educación y trayectoria social. Pero la literatura no tiene sexo. Es buena o mala, profunda o superficial, excelsa o banal, y tanto hombres como mujeres pueden alcanzarla, lograr hundirte en el abismo o elevarte hasta las estrellas.
Empieza a haber estudios que muestran que se están ofreciendo puestos con mayor probabilidad de fracaso a las mujeres, como los bancos quebrados en Islandia

¿A quién te diriges cuando escribes?
A las personas que desearían cambiar el mundo y que están dispuestas a arriesgar alguna cosa en sus propias vidas para lograrlo.

¿Cuáles son tus referentes?
Algunas defensoras de la igualdad como Simone de BeauvoirAlejandra Kollontaï Virginia Woolf son altamente inspiradoras para mí. De mis contemporáneas, confieso mi profunda admiración por la filósofa Amelia Valcárcel o por la psicóloga Jean Shinoda Bolen. Ambas me han abierto caminos en la vida. Pero también adoro a poetas como Edgar Lee Masters, Whitman, Cernuda, T.S.Elliot, Anna Akhmátova… la lista de mis referentes sería interminable…

Te darías por satisfecha si con este libro…
Algunas personas se plantearan nuevas formas de ejercer el liderazgo, otras perdieran el miedo a ejercer el poder, otras transformaran sus organizaciones en igualitarias y socialmente responsables y al final lográramos una sociedad por fin justa.

Ping pong

  • Una frase, idea etc. que utilices habitualmente…“Every cloud has a silver lining”, es decir, siempre hay un pequeño rayo de esperanza incluso en los momentos más oscuros.
  • Admiras en la gente…Sobre todo la combinación de ética y valentía.
  • Qué cosas te motivan en el trabajo y en la vida.La magia que supone tener un sueño y después disfrutar la posibilidad y la capacidad de llevarlo a cabo. Saber que eso es posible me fascina y me impulsa a continuar pese a todas las dificultades.
  • Un libro: “Viaje a Avalon” o “Las diosas de cada mujer” de Jean Shinoda Bolen.
  • Una película: Martín Hache o Las Horas
  • Un director: Mejor, dos: Ken Loach e Ingmar Bergman.
  • Un perfume: el del mar al amanecer.
  • El lugar al que volverías: Siempre, Collioure.

Para saber más sobre Sara Berbel 

Acceso a su libro: “Directivas y Empresarias, Mujeres rompiendo el techo de cristal”